lunes, 28 de abril de 2014

Falling down


No habrá lugar para el eco . Resonarán las voces solitarias y destinadas a la nada. Caerán los ojos , secos de pasado , volarán los nidos sin pájaros y todo será podredumbre , hierro y polvo 

   y en el lugar de la espiga , la maza 
y en donde nacía la hierba , la piedra
y donde brotaba el agua , muere la esperanza


Quema el barco al llegar a la playa  , que nadie sepa por dónde has llegado ni como te irás .
escóndete en las raíces de los árboles , come sus frutos y escucha sus plegarias cadenciosas y tristes
bebe la sangre de los que hayan muerto , de los que cansados abandonan sus heridas en la lumbre , distantes al dolor , ajenos a la memoria



Y dedica tu vida a excavar la tierra , a socavar los cimientos del palacio de los sueños
y cuando silente tomes las armas , mata al rey desnudo en su lecho y toma del vientre de la reina la semilla de su sangre


Y cuando veas la corona ensangrentada  , tómala en brazos como a un feto muerto , putrefacto y misterioso
vuelve al túnel , y del túnel al bosque , y del bosque a la playa
y cuando veas el mar , arroja tus ropas al fuego , ciñe la corona y sumérgete en el agua
te vencerá su peso y serás historia , pasado , presente , futuro y nada



Y empezar de nuevo a tallar la piedra , y a matar al búfalo en el bosque con el sílex
   y a guardar la semilla del trigo en vasijas de barro
   y a sentir de nuevo el frío , la sed y la lluvia
   y recoger toda la escoria de estos siglos y quemarla en una hoguera en las afueras de Cristianía

 No veo más que tristeza dorada , basura y monedas por las calles
    todo tiene olor a tuberías , a plomo y madera podrida
   añoro los lobos de mis antepasados , la fuerza de los bosques , la niebla y el viento


  Ya no hay apenas sino sombras de todo



A cierta hora de la madrugada el silencio muda su estado . Se licúa  y hace leve , y acaricia fríamente la piel desnuda . Los insomnes lo sabemos y esperamos ese instante, el previo a que la vida vuelva a despertar con la promesa de la luz , ansiosos por buscar una excusa para seguir viviendo… Que distinto es hoy todo, contigo a mi lado . Besar tu espalda justo antes de que salga el sol , taparte los pies con la manta y recorrer tus piernas con mis dedos como plumas . Y que sigas dormida mientras velo tus sueños .

Y salir al balcón a esperar la mañana , porque sé que todo será diferente después de esta noche . Y sentir la humedad del rocío , temblando de frío . Y ver como el sol detrás de  las montañas , horada la niebla . Hoy todo está en calma . Cierro los ojos para distinguir los sonidos . El mar de fondo , sordo y ronco . Las ramas de los árboles al moverse con el viento . Un pájaro que parece un ciento …El olor de la hierba mojada por la noche , del mar , las algas y las conchas , la arena y  los pinos . Si cierro los ojos puedo separarlos todos y percibirlos uno a uno . Todos los olores , todos los sonidos

jueves, 3 de abril de 2014

De espaldas al paraíso

                Andrés se sentó en las últimas filas . El salón no estaba lleno y podría haber escogido cualquier otro asiento más cerca del estrado . Sacó del bolsillo del abrigo el viejo volumen de Raúl Orgambide Anderson y lo posó sobre el regazo . Un tímido aplauso acompañó la entrada del viejo escritor  , discretamente elegante , moreno , alto y ancho de espaldas , parecía un antiguo jugador de waterpolo .
                La conferencia , pese a su inicial reticencia en  reconocerlo , le parecía pesada y aburrida . Hablaba de su último libro , una antología de artículos de prensa con un tono cansino , sin despegar la vista de los papeles que había escrito para la ocasión . Pese a la poca luz , Andrés acabó por abrir el libro y empezó a releerlo una vez más , “De espaldas al paraíso” . Se acabó abstrayendo por completo de lo que seguía disertando sin pasión Raúl Orgambide . Le interrumpieron la lectura los aplausos del público , la conferencia había terminado . Una fila de gente con la obra recién comprada (la vendían en el hall del hotel) empezó a guardar cola para recoger la firma del escritor en el libro . Andrés esperó sentado , quería ser el último . Cuando vio que solo había tres personas esperando se levantó y caminó a paso lento . Así hacía de pequeño cuando iba a comulgar en misa , siempre quería ser el último.
                -Buenas tardes  Don Raúl , si me pudiera firmar este libro , la verdad es que no compré su nueva obra , dijo con timidez.
                El escritor hojeó el volumen
                -Veo que lo has leído , está viejito como yo . Levantó la vista hacia Andrés
                -Sí , lo lei muchas veces , cinco o seis . La primera cuando apenas tenía 16 años . Me parece extraordinario .
                Orgambide se quedó en silencio , sentado , la vista perdida en algún punto del libro . Suspiró lentamente
                -Como te llamas?
                -Andrés
                -Sabes una cosa? Esta es mi última conferencia y este es el último libro que voy a firmar . No aguanto más , necesito descansar. Me aburre todo esto , las presentaciones , las entrevistas , las mismas preguntas , los aplausos compasivos… Te gustó la charla?
                -Sí , fue muy interesante
                Sonrió con picardía antes de responderle  : -Mientes igual de mal que yo cuando tenía tu edad
                -En realidad ya que es su última conferencia y el último libro que firma , me gustaría ser sincero con usted . No le presté atención . Ni siquiera leí ningún otro libro suyo aparte de este . Lo intenté en alguna ocasión pero no pasé de la página 50 . No porque fueran malos o aburridos , sino porque ninguno estaba a la altura de “De espaldas al paraíso” . Preferí quedarme con este y releerlo.
                Raúl se pasó la mano por la frente y los ojos . Era una mano de dedos anchos y huesudos , fuerte y sólida como la de un boxeador . No parecía de un escritor
                -Yo tampoco leí ningún libro mío excepto este . Hiciste bien , es realmente el único que vale la pena .
                Se levantó del asiento
                -Tienes algo que hacer ahora?
                -No , nada
                -Te invito a una copa en el bar , volvió a sonreir,  todo lo que consuma es a cuenta de la editorial ... No me apetece aguantar a mi agente , debe andar por aquí cerca preparando cualquier cosa . No quiero decirle que se acabó , que ya no hay más Raúl Orgambide Anderson de ciudad en ciudad , ni más libros , ni antologías , ni memorias ni nada .
                Andrés se sintió sorprendido y halagado , nervioso también porque no sabía de qué podría hablar con él . Le siguió por los pasillos del hotel , acabaron en el bar , vacío y oscuro a esa hora , se sentaron en una mesa baja con sofás individuales negros , algo incómodos para consumir pero ideales para hablar con calma . Se acercó un camarero.
                -Que tomas Andrés?
                -No sé , una coca cola…
                -Anda , no me toques las pelotas , gritó Raúl . Si paga la editorial…Te gusta el whisky?
                -No mucho la verdad , mejor un gin tonic.
                -Ponle la ginebra más cara , por favor . Para mi Buchanan 12 años , sin hielo . La botella , no un vaso .
                Se quedaron en silencio , Raúl parecía no sentir ninguna necesidad de hablar . Andrés estaba algo incómodo , le hubiera gustado  decir algo inteligente pero no se le ocurría nada .
                Trajeron las consumiciones y Orgambide tomó dos copas en el tiempo en que Andrés dio dos sorbos a su gin tonic . Finalmente se atrevió a hablar .
                -Sabe? Me encanta leer . Y siento una enorme envidia por usted , por haber escrito una obra como esta
                Raúl tomó una tercera copa antes de responderle
                -Mierda no poder fumar aquí…Se quedó mirando a Andrés directamente a los ojos. Tú escribes?
                -Alguna cosa , pequeños relatos , algún poema , nada especialmente interesante. Un día empecé  una novela , me perdí en el diseño de los personajes , abandoné la idea , fue un fracaso . Intenté leerla y era incompresible y pretenciosa , ridícula . Por eso le decía que le envidio por haber escrito “De espaldas al paraíso” . Es maravillosa , perfecta , redonda.
                Andrés se acabó el gin tonic y pidió otro . Apenas había comido y notaba como se le subía a la cabeza
                -Mira Andrés . Te voy a contar algo . Es algo que no sabe nadie . No sé porqué te lo cuento a ti , pero veo que eres la única persona que me ha hablado con sinceridad en mucho tiempo acerca de mi obra . Sin halagarme los oídos . Y además hoy fue  mi último acto público , así que es la ocasión ideal .  Dices que me envidias porque escribí “De espaldas al paraíso”… tiene gracia …. Cambió la vista en la  dirección opuesta a donde estaba sentado Andrés antes de seguir hablando . Yo no era nadie antes de conocer a Marta , mi esposa. Era un periodistilla golfo y vividor, con ínfulas de grandeza, no valía nada…Pero era guapo y sabía tratar a las mujeres . Marta era la chica más linda de Bogotá , de clase alta , no como yo , culta , refinada, divertida…Era maravillosa , lo es aún por supuesto…Nos enamoramos , ella me abrió todas las puertas que yo necesitaba , conocí editores , escritores , políticos… Asistiamos a todas las fiestas de sociedad . Era la época del boom de la literatura latinoamericana , la corriente me empujó y apoyado en Marta escribí un par de novelas , mediocres la verdad , llenas de lugares comunes , en absoluto originales. Pero tuvieron éxito , se publicaron en España , en Francia , en Italia…Después nos casamos . Ella lo organizó todo con su exquisito gusto , la iglesia , las flores , las mesas , la música… Yo sólo me encargué de poner una frase pretenciosa en las invitaciones… Fue un acontecimiento social en Colombia , por la familia de ella y un poco por mi reciente fama como escritor. Pero sobre todo por ella , era deslumbrante , bellísima , inteligente …
                -Nos fuimos un mes de luna de miel a Europa . Recorrimos Francia  e Italia en coche . Parábamos donde queríamos . Lo hacíamos a todas horas… había tanta pasión entre nosotros. A mi me excitaba su sola presencia , el olor de su piel . Ella lo notaba y le encantaba notar ese poder que ejercía sobre mi…Fue un viaje maravilloso , el viaje de nuestra vida…Ella llegó a Colombia ya embarazada , lo supimos más tarde . Después nació Pablo  . Si era niño elegía yo el nombre , si era niña ella . Todo resultaba idílico , la esposa perfecta , el hijo ideal  , la carrera prometedora , la economía asegurada por la herencia que algún día recibiría ella. La pasión entre los dos , la vida social…
                Hizo una pausa y bebió otra copa . Lo hacía siempre de un sorbo , vaciando en un solo golpe preciso el whisky en la boca . Se quedó un par de minutos sin hablar , pero a Andrés ya no le importaba , estaba a gusto escuchando la voz de Raúl y sus pesados silencios .
                -Marta disfrutaba tanto con Pablo…Yo estaba deseando que creciera , para jugar con el a la pelota , enseñarle a nadar , a andar en bicicleta , que se yo… cosas de hombres supongo. No sé que hacer con un bebé , así que los dos primeros años de Pablo fueron con su mamá . Yo seguía escribiendo , en prensa y literatura , seguía ampliando los contactos que me proporcionara Marta … Sabía que mi fama era superior a mi escritura , pero que más daba? Me llevaba la corriente , la moda , la calidad de otros escritores , íbamos todos como en un mismo barco , los buenos , los mediocres , los extraordinarios…
                Se paró de nuevo . A Andrés le pareció que le temblaba un poco la voz antes de seguir hablando
                -Pablo tenía cuatro años cuando un verano nos fuimos a Cancún por dos semanas . Disfrutamos tanto esos días.. las mañanas en la playa , los baños , las comidas en la terraza , las noches de pasión silenciosa para no despertar al niño…Estábamos alojados en un bungalow a pie de playa , apenas había gente , americanos sobre todo
                Respiró profundamente . .Se metió la uña del pulgar derecho en la boca , sin llegar a morderla.
                -Una mañana bajamos temprano , Marta se quedó en la arena tomando el sol . Yo me fui con Pablo a jugar con una pelota por la playa , gigantesca , casi vacía . A él le daba miedo el mar , a mi me encantaba , siempre me gustó nadar , podía hacerlo durante horas parando solamente por el frío. Fuimos caminando por la orilla , las olas rugían un poco más lejos , y llegaban a nuestros pies ya amansadas . Yo le decía a Pablo , anda no seas gallina , no ves que no pasa nada? . Lo subía en mis hombros y entraba un poco en el mar , lo agarraba bien fuerte y cuando venía una ola lo sumergía un poquito y lo volvía a quitar…El temblaba de miedo , pero me pedía más , otra vez papá , otra vez más…Así estuvimos un rato , después seguimos caminando los dos , alejándonos cada vez más de donde estaba Marta . No había nadie en la playa , apenas nadie…El caso es que … bueno , esto es lo que nunca conté , lo que siempre me avergonzó por completo y ahora te digo a ti , porque ya soy viejo y nunca más nos veremos, yo mañana estaré a miles de kilómetros…
                Bebió otra copa y lo miró a los ojos .
                Ibamos los dos por la orilla , Pablo me pedía más , otra vez más las olas papá..Yo estaba feliz de que ya no le dieran miedo. Caminábamos a paso de un niño de cuatro años , parándonos cada vez que veía una conchita , una piedra…Nos adelantaron dos gringas , dos chicas jóvenes una morena y otra de melena rubia . Ya las había visto en la orilla , iban caminando rápido…Eran jóvenes y hermosas , con las pieles bronceadas y humedecidas quien sabe si por el mar o por el sudor…Me quedé mirándolas mientras pasaban , fijándome en sus piernas , en su culo mientras iban alejándose cada vez más… Por unos instantes me olvidé de Pablo y de Marta, sólo sentía un deseo instintivo y brutal por esas dos muchachas… No sé que pasó exactamente , el caso es que me giré y Pablo no estaba…lo llamé a gritos y nada .. me metí en el agua corriendo entre las olas , volví a salir , no sabía qué hacer. Grité con todas mis fuerzas su nombre…las gringas se detuvieron y dieron vuelta hacia donde yo estaba…pasados unos minutos,  una ola me devolvió a Pablo , lo escupió en la arena como la cáscara de una pipa , sin mayor alboroto que si fuera un madero o unas algas . Estaba muerto. Lo llevé en brazos a donde estaba su mamá , no supe que decirle , creo que le dije perdóname o algo así…El resto puedes imaginarlo? No , no creo , son cosas que no se pueden imaginar , ni siquiera conviene hacerlo . Si te tocan vives con ellas o mueres con ellas o por ellas . Sino no se tiene una idea concreta de lo que es, ni falta que hace .
                -Desde que murió Pablo , nuestra relación se marchitó . No hablábamos , no nos tocábamos , compartíamos la vivienda como dos extraños , alejados por un dolor que no sabíamos acompañar. Ella lloraba todo el tiempo , se agarraba a sus fotos con Pablo…Yo no sabía que decirle…, que podía decirle? Que Pablo se lo llevó una ola porque yo jugaba a hacerle un machito que no tuviera miedo? Que estaba mirándole el culo a dos americanas lindas mientras el océano se tragaba a nuestro hijo? Me aislé en el dolor y le añadí la culpa . Estuve meses sin poder escribir una sola línea . Me sentaba en el escritorio delante de una hoja en blanco , esperaba una hora , me levantaba a buscar whisky…bebía , me emborrachaba sólo , sin escribir… Después me iba a dormir , a sentir el llanto silencioso de Marta cada noche… todas las noches…
                -Una madrugada me levanté de cama . Fui al escritorio y me senté a escribir . No sentía la sangre en las venas , estaba como paralizado. Cogí un abrecartas de plata que tenía en un cajón y lo acerqué a la mano , estaba afilado . Lo posé en el dedo índice de la mano izquierda , encima de la uña , con el filo. Presioné poco a poco hasta ver como se rompía la uña y se abría la carne . Me gustó sentir el dolor y seguí hasta hacerme una herida profunda , sangraba mucho . Así empecé a escribir “De espaldas al paraíso” . El manuscrito original aún lo guardo en casa . La primera palabra es Desde. La escribí con mi propia sangre . Seguí haciéndolo con un bolígrafo , sin pararme a detener la hemorragia . Todas las primeras hojas están manchadas de sangre. Escribí sin descanso durante varios días , con una lucidez extraña que sabía que nunca volvería , como sabía que nunca antes había estado conmigo…Apenas corregí unas cuantas cosas en cuanto lo hube acabado , creo que esas correcciones lo estropearon un poco , fueron mi aportación consciente… Después llegó el divorcio con Marta , el éxito arrollador de la obra , los premios , el vacío , la soledad y los viajes. Hoy se acabó todo eso .
                Tenía los ojos enrojecidos por el alcohol y la emoción .
                -Bueno eso era todo Andrés , todo lo que necesitaba decirte . Gracias por escucharme. Se levantó de la mesa sin tambalearse pese la cantidad de copas que se había tomado
                Andrés esperó un poco más mientras veía como se iba Raúl Orgambide . Cuando estaba a dos pasos se giró y volvió a acercarse a él
                Sonrió y dijo… es curioso como somos los hombres . Sabes? Aún recuerdo como era el culo de aquellas muchachas , sus piernas… y cada vez me resulta más difícil acordarme de la cara de Pablo , porque no puedo soportar ver una fotografía suya y su imagen se desvanece de mi memoria , poco a poco , lentamente…